NORDIC-WALKING-blog

Al margen de los efectos protectores del ejercicio físico contra el cáncer, hablar de ejercicio físico y cáncer una vez contraída la enfermedad es algo cada vez más común en los tiempos que corren. Sin embargo no siempre fue así ya que tradicionalmente la recomendación para este tipo de pacientes era de reposo total. Este cambio de criterio viene dado por una abrumadora cantidad de estudios científicos que demuestran que el ejercicio físico no solamente no está contraindicado para este grupo de población sino que juega un papel fundamental en la rehabilitación y pronóstico de esta enfermedad.

Entre las bondades del ejercicio físico se mencionan mejoras en el rango de movimiento de articulaciones, en la capacidad cardiopulmonar, tonificación muscular, capacidad del sistema inmune, reducción en niveles de dolor y fatiga así como mejoras en el aspecto psicosocial. Todo ello contribuye a una mejora de la capacidad funcional y calidad de vida de la persona pero además la evidencia científica habla de una reducción en recurrencias y mayor supervivencia.

Conviene asimismo resaltar que el ejercicio físico conlleva beneficios antes, durante y después del tratamiento oncológico ya que se trata de llegar al tratamiento en la mejor forma física posible, mantenerla durante el mismo y recuperarla y mejorarla progresivamente una vez finalizado.

Pero ¿de qué manera puede ayudar el Nordic Walking? Como hemos indicado en entradas anteriores el Nordic Walking consiste en incorporar el uso de unos bastones a la forma natural de caminar. Es un movimiento natural y fluido sin posturas o gestos forzados que presenta diversas ventajas frente a otros tipos de ejercicio aeróbico:

  • Trabaja todas las grandes cadenas musculares convirtiéndolo en un ejercicio aeróbico completo.
  • Gracias a que el esfuerzo está repartido entre la parte superior e inferior del cuerpo el esfuerzo percibido o sensación de cansancio es menor que si caminamos a la misma velocidad sin bastones.
  • Dado que las manos se abren y cierran en la empuñadura favoreciendo la circulación (sanguínea y linfática), está especialmente indicado para prevenir el linfedema secundario al cáncer de mama.
  • Respeta la forma natural de caminar y por ende una correcta alineación articular.
  • Dada su facilidad de aprendizaje y adaptabilidad a la forma física y características individuales es una ejercicio físico de fácil adherencia.
  • Es un ejercicio físico lúdico y social que aporta ventajas psicosociales.

Cuando doy charlas suelo acabar con una diapositiva en la que expongo la siguiente reflexión: si pudiésemos concentrar en una pastilla los beneficios del ejercicio físico todos la compraríamos. Sin embargo los beneficios del ejercicio físico dependen de que nos ejercitemos físicamente y eso es algo que depende de nosotros.

Se recomienda a pacientes y supervivientes de cáncer que consulten a su médico o especialista en rehabilitación oncológica las opciones existentes para ejercitarse.

Por último recomendar asimismo a quienes quieran iniciarse en el Nordic Walking que acudan a un profesional del ejercicio debidamente cualificado que además esté formado en esta disciplina. Una instrucción por parte de un buen profesional evitará la realización de gestos lesivos que puedan surgir durante la práctica del Nordic Walking. Recordemos que e trata de maximizar los beneficios del ejercicio físico minimizando los riesgos de lesión.

Cristina González Castro
Especialista del Ejercicio
www.4trebol.com

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